¿En Europa hay normas para los ciclistas?

¿En Europa hay normas para los ciclistas?

Cada vez es más habitual circular en bicicleta por países europeos, sea porque llevamos la bici en el tren o en el coche, sea porque la alquilamos en el destino o cualquier otra razón. Es por eso que es muy importante que conozcas las normas más destacadas para ciclistas.

A pesar de que es evidente, tenemos que recordar la definición de bicicleta conforme la Convención de Viena: «Una bicicleta es un vehículo con al menos dos ruedas que es propulsado por la energía muscular de la persona montada en el vehículo, mediante manivelas de mano únicamente o mediante pedales».

La normativa general en relación con el uso de las bicicletas en los países del Espacio Económico Europeo, las indica el Departamento de Transportes de la Comisión Europea:

Las bicicletas debe contar con:

  • Un freno muy eficiente.
  •  Un timbre que se haga oír a una distancia suficiente y esta prohibido llevar ningún otro dispositivo de advertencia audible.
  • En la parte posterior un reflectante de color rojo, en la parte delantera una luz blanca o amarilla y en la parte trasera una luz roja.

Normas de tráfico:

  • La bicicleta no puede ser remolcada por otro vehículo.
  • Los ciclistas no pueden viajar sin sostener el manillar con al menos una mano.
  • No se puede utilizar el teléfono móvil, excepto si se cuenta con manos libres, como en el resto de los vehículos.
  • Los ciclistas deben mantenerse siempre a la derecha de la calzada (a la izquuierda en Irlanda y Reino Unido) y es necesario señalar con el brazo apropiado cuando tienen que realizar algún giro.

Algunos consejos a tener en cuenta

En Alemania, la bici debe llevar reflectores naranjas en los pedales, visibles desde la parte delantera y trasera. También ha de incorporar dos reflectores naranjas montados en cada rueda, visibles desde los lados, y un reflector rojo adicional en la parte posterior.

En Holanda, los carriles bici disponen de sus propias señales y semáforos y ofrecen el espacio suficiente, tanto para circular en paralelo como para poder adelantar de forma segura.

En Francia, está recogido en su código de circulación que, en calles de un solo carril, se permite la circulación de bicicletas en contrasentido si van pegadas a la derecha de la calzada.

En Bélgica, el espacio ciclista es muy variado. Hay rutas largas junto a canales y ríos, en las que la bici está bien separada del resto del tráfico.

En Portugal, para adelantar una bici, los demás vehículos deben reducir su velocidad, separarse 1,5 metros y hacerlo por el carril contrario, como harían con cualquier otro vehículo.

En el Reino Unido, no existe una velocidad máxima para los ciclistas (excepto las normas generales de circulación), aunque la autoridad puede multarles si la conducción es «insensible», es decir, que no se respetan al resto de ocupantes de la vía. Y si causan daño físico a cualquier persona podrían incluso ir a prisión.