¿Qué coche compro a mi hijo?

¿Qué coche compro a mi hijo?

Es una gran responsabilidad elegir el primer coche de un joven, y esta responsabilidad habitualmente cae sobre los padres y por eso es muy importante tener en cuenta varios factores:

Por encima de todo, la seguridad
En lo más alto en el catálogo de prioridades, se encuentra la seguridad. En los coches nuevos, la mayor parte incorporan muchos elementos de seguridad pasiva y activa; a ello ayuda que cada día son más exigentes las normativas de la UE. Por ejemplo, empezando desde noviembre será necesario un mínimo exigible y es el ESP, que controla la estabilidad del vehículo electrónicamente; por eso muchos vehículos salen ahora al mercado con este elemento.

También es muy importante que los reposacabezas faciliten garantías ya que pueden evitar lesiones medulares en caso de impacto, sobre todo trasero además del numero de airbags (cuantos más mejor).
Y como la mayoría de jóvenes no le prestan importancia a la presión correcta de los neumáticos, será muy buena idea que el coche disponga de un sensor que avisa cuando existe variaciones, porque al no llevar las ruedas con la presión correcta puede provocar una mala reacción del vehículo frente a una emergencia o un accidente.

¿De segunda mano o nuevo?
Los vehículos seminuevos, de gerencia o de kilometro 0 , debido a la crisis, han ido al alza, ya que los coches de segunda mano han superado las ventas de los coches nuevos últimamente.
Si un coche se encuentra en buenas condiciones, no pasa nada por comprarlo ya utilizado, aunque cuanto menos se ha utilizado mejor. A la hora de comprar un coche el vendedor nos tiene que facilitar las garantías necesarias y la información real del estado del auto.

¿Cuál es el mejor segmento?
Es aconsejable que el primer coche sea uno manejable, que gaste menos y de dimensiones contenidas. Si los recorridos son por ciudad en su mayoría, es mejor pensar en los vehículos del segmento A, por los más pequeños, que se encuentran entre los 3,30 y los 3,70 metros de longitud. En el caso de que los recorridos en su mayoría son extraurbanos, es mejor optar por los autos del segmento B, que rondan a los 4 metros.

¿Que potencia y motor son los más indicados?
Comprar un diésel o un gasolina va en función de los kilometros que hagamos. Suele fijarse ese número de kilometros a partir de los 15.000 al año, aunque esa barrera puede difuminarse según la diferencia del precio de compra final de uno y otro.

En cuanto a la potencia, se tiene que ver el tipo de recorrido más utilizado. Para rutas planas, sobre todo autopista y autovía o ciudad, pueden ser suficientes 75 CV. Pero si tiene que hacer adelantamientos y utilizar diferentes tipos de carreteras, se puede llegar a los 90 CV o incluso a los 105, pero más no es necesario, a pesar de que la relación potencia/peso es lo más importante al final.

¿Automático o manual?
Para aprender a conducir de toda la vida se ha dicho que es mejor un coche con cambio manual. En principio sería la mejor opción para que se vaya acostumbrando, ya que en las autoescuelas así sigue siendo, con alguna excepción.
Las cosas están variando y los cambios automáticos tienen cada vez más apreciados, más vendidos y de mejor calidad. Aparte de eso, la mayoría de los cambios automáticos permiten bajar y subir velocidades secuencialmente sin necesidad de embrague.